Lemongrass Thai Food ha abierto una franquicia en Valencia (La Cañada), donde presenta su nuevo formato, Lemongrass LAB, pensado exclusivamente para servicio a domicilio y recogida.
La franquicia Lemongrass Thai Food describe este concepto como una dark kitchen adaptada a los hábitos de consumo actuales.
“La apuesta por este formato responde a nuestra estrategia de crecimiento alineada con las nuevas formas de consumo”, señalan desde la central. “Cada vez más usuarios priorizan la comodidad, la rapidez y la calidad en los pedidos a domicilio. En este contexto, el modelo tradicional de restaurante no siempre permite optimizar la experiencia sin afectar a la operativa o a la uniformidad del producto”.
Con este enfoque, el modelo LAB centra toda la actividad en la cocina y en la preparación de pedidos. “Todo ello, manteniendo los niveles de sabor, presentación y servicio que definen a la marca”.
Lemongrass Thai Food: un modelo más ágil
Este nuevo punto está gestionado por un franquiciado. Para emprendedores e inversores, este sistema supone una entrada más asequible en comparación con el restaurante tradicional, según destacan desde la compañía:
- Menor inversión inicial
- Operativa más sencilla
- Procesos altamente estandarizados
- Estructura de costes optimizada
Innovación sin renunciar a la esencia tailandesa
Coincidiendo con esta apertura, Lemongrass ha renovado su carta como parte de su estrategia. Desde la cadena subrayan que su oferta gastronómica debe “mantenerse dinámica y reflejar siempre la auténtica esencia de la cocina tailandesa, adaptándose al mismo tiempo a las nuevas tendencias y a un público amplio”.
Entre las novedades figuran los thai rolls de langostino y verduras, la pechuga khao kai con curry amarillo, la ensalada Lemongrass y el fideo konjac.
A estas incorporaciones se suman nuevas salsas, como bangkok y nam jim de hierbas, además de la carrot cake como propuesta dulce.

